miércoles, abril 18, 2007

Brindis

Brindo por las tarjetas de crédito
y las facturas con segundo vencimiento.
Por los amores de una noche.
Por los de más de una noche.
Especialmente los que desgarran el alma
y hacen parir un remolino de palabras.
Por los sueños concretados
y los que nacieron para ser solo sueños.
Por esa risa que no puedo olvidar.
Por esos ojos que ya no recuerdo.
Por Buenos Aires.
Por los bares y el tango.
Por México, y su clima de eterna borrachera.
Por las quesadillas de papa del mercado.
Y el sabor de las guayabas.
Por esa canción que evoca irremediblemente
el rostro de aquel hombre.
Por ese otro hombre que le robo el sabor a mi tatuaje.
Y desapareció sin mas.
Brindo por eso.
Por las luces de escenario.
Y porque no me encandilan.
Por el arte en la calle. Por las esquinas.
Por esas ganas locas de bailar,
esas que asaltan de repente
sin importar que me encuentre en el tren,
en la calle o en el super.
Por la música ochentosa.
Y las cascadas de adolescentes recuerdos.
Por las noches de jazz.
Y las charlas de café a las tres de la mañana
que comienzan con un "che, te acordas de...?"
Por el paso del tiempo. Y la posibilidad de vivirlo.
Por las carcajadas que explotan fuera de contexto.
Por las lágrimas que brotan aunque no sea el lugar.
Por el coro de la iglesia que me despierta los domingos,
no importa que solo haya dormido dos horas.
Por esos lunares que antes odiaba y ahora amo,
luego que "él" me dijo que le encantaban.
Por la adicción a los libros.
Y a la cafeína.
Por el chocolate, los alfajores y las calesitas.
Por esa necesidad compulsiva de escribir que surge cada tanto,
de plasmar los sentimientos en palabras que emanan
a borbotones desde la piel, los codos y las orejas.
Por el sol que acaricia en la mañana.
Por la lluvia furiosa que golpea sin miramientos
en los vidrios y en el alma.
Por los corazones que estallan.
Por los cerebros que no se detienen.
Por los que se animan a patear el tablero.
Los gays, los impropios, los artistas.
Por los cuadros de Dalí y los poemas de Girondo.
Por los hombros que ahogan los desengaños.
Por el amor incondicional de los perros.
Por los callos en las manos de los escultores.
Y en los pies de las bailarinas.
Por el perfume de esos cabellos caoticamente enrrulados
en los que ansié hundir mi rostro una vez más.
Por-que-lo-hi-ce.

Por la salud. Por la paz.
Por los abrazos. Por los amigos.
Por mi. Por la Vida.

3 comentarios:

Titi dijo...

Brindo por todo eso y tambien por vos!!!

Un beso grande Myr!!!

espiritunomade dijo...

Hola Titi !! Tanto tiempo !!

Saluuuuddd !!! :D

Anónimo dijo...

Salud!!!
Besos karina